Mis ideas son confusas. Sé lo que quiero, pero no sé como luchar por ello. Parece que el mundo se hunde, y yo con él. Lo que era antes amor, es ahora odio; lo que resultaba bondad ahora resulta maldad; y el altruismo ahora se manifiesta en forma de egoísmo. Somos menos personas para ser más monstruos. Y preferimos ser cualquier otra mierda antes de ser humanos. Ya no conocemos la tolerancia, nos hemos cegado por la crítica.

Marionetas, no somos más que marionetas de esta sociedad, al mismo tiempo que somos esclavos de modas y juicios ajenos. Ahora, jugamos con las personas y queremos a los objetos. Pedimos al prójimo antes de pensar hacerlo nosotros mismos. Todo de esta manera resulta más fácil, ¿no?
Somos seres vacíos, sin pasión, compasión, razón o sustancia. Solo buscamos destacar, sin importar el fin; bien o mal; ya da igual todo.
¿Modas? Ya bastantes semejantes somos al fin y al cabo, independientemente de la forma de vestir, escuchar, vivir, sentir, como para querer ser iguales por voluntad propia. Tan patético resulta seguir modas como ser opuestos a ellas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario